La sesión destaca la cooperación público-privada como clave para el desarrollo sostenible y resiliente en la región.
El 14 de agosto, la COINFRA avanzó en su agenda estratégica con el tercer encuentro técnico de sus Fuerzas de Tarea. Liderada por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil, la sesión se centró en el crucial eje de “Financiación de la Transición Energética”, un tema central para impulsar el desarrollo sostenible y resiliente en América Latina y el Caribe.
En la apertura, Alexandre Figueiredo, de la Presidencia de la COINFRA, subrayó que la financiación de la transición energética no se limita a inversiones en infraestructura, sino que implica la transformación integral de la economía hacia un modelo más verde y sostenible. Destacó que la auditoría nacional realizada por el TCU en 2024 sirvió de base para la elaboración de la Guía de Auditoría para la Transición Energética, permitiendo identificar fortalezas, debilidades y barreras en los sistemas de financiamiento, y buscando aportar a la región un enfoque más amplio y efectivo.
Las EFS de Perú (líder de la Fuerza de Tarea 3) y de El Salvador compartieron sus experiencias en la fiscalización de la transición energética, resaltando las fortalezas de la Guía y ofreciendo contribuciones para su mejora.
Visión estratégica y cooperación público-privada como motor de inversión
La perspectiva internacional estuvo a cargo de la Dra. Alessandra Amaral, directora ejecutiva de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (ADELAT). La especialista fue enfática al destacar que la cooperación entre los sectores público y privado es crucial para la transición energética, dado el elevado volumen de inversiones necesario. Destacó que reguladores y distribuidores deben actuar conjuntamente para innovar, adaptar modelos de costos y superar barreras.
Esta discusión sobre la movilización de capital para la transición energética refleja la evolución de la COINFRA y de las EFS de la OLACEFS. Con la incorporación del tema financiero en su agenda, la Comisión demuestra su capacidad para enfrentar desafíos complejos y se fortalece como plataforma estratégica para el avance de la transición energética en la región.


